viernes, enero 16, 2009

Indignación



Primero se llevaron a los judíos, pero como yo no era judío, no me importó. Después se llevaron a los comunistas, pero como yo no era comunista, tampoco me importó. Luego se llevaron a los obreros, pero como yo no era obrero tampoco me importó.
Más tarde se llevaron a los intelectuales, pero como yo no era intelectual, tampoco me importó. Después siguieron con los curas, pero como yo no era cura, tampoco me importó. Ahora vienen a por mí, pero ya es demasiado tarde. (Bertolt Brecht).

Entre las dos fotos que acompañan a este post hay siete décadas de diferencia. Las víctimas de ayer son los verdugos de hoy. Ya sabemos quienes son las víctimas de hoy. ¿Quienes serán las de mañana?

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2 Comments:

Blogger Travis said...

Una forma de ver las cosas, imagino que con el pañuelo palestino al cuello. La otra, más ajustada a la realidad y menos sectaria es que las víctimas de ayer siguen siéndolo hoy, sólo que esta vez tienen capacidad para defenderse de quien quiere exterminarlos.

1:53 p. m.  
Blogger El crítico de Zaragoza said...

Veo, por tu texto, que tú no eres naaada sectarista y que a mí me tomas por pro-árabe o, como os gusta decir, "antisemita". Yo, al cuello, sólo me pongo bufanda o corbata; y lo del antisemitismo ya NO cuela para justificar la matanza. Y no, tampoco soy amiguito de los extremistas árabes, sobre todo desde que se han propuesto recuperar Al-Andalus a golpe de bomba. Supongo que sectaristas con pañuelo al cuello tabién son las Naciones Unidas, la Cruz Roja y demás grupos humanitarios. ¿De esos también teneis que defenderos con fósforo blanco?

2:28 p. m.  

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